Las grandes personas, los grandes sabios, los grandes creadores que habitan y habitaron en nuestro mundo e hicieron un cambio en él, lograron lo que para muchos de nosotros era imposible.

¿Cómo lo hicieron?

Se mantenían Motivados y tenían la Actitud correcta

Esta motivación provenía de la pasión que tenían por su sueño.

Esta pasión, no la descubrieron desde un comienzo.

Encontraron un camino que les gustaba, el cual, poco a poco, gracias a su educación, pensamiento, decisión y acción, les llevo a otros, encontrando así su pasión o pasiones.

La visión de su sueño, las ganas que estas personas tenían de lograrlo, eran tan grandes y poderosas que se dedicaban en un 100% a él.

No les interesaba pensar en si se podía o no se podía, lo único que les interesaba era lograrlo, como sea.

Es por ello que estrategia tras estrategia, caída tras caída, se mantenían, y seguían elaborando nuevas formas para lograrlo utilizando todo lo que aprendían en el trayecto.

Ellos sabían lo que tenían que hacer, y lo hacían. Sin peros. Sin excusas.

Mentalmente estaban preparados para hacerlo.

Eran Perseverantes

Muchas de estas personas eran rechazadas por los demás.

Les decían que eran estúpidos al igual que sus sueños y que nunca lograrían nada en la vida.

Se burlaban de ellos mientras estas personas disfrutaban de sus deudas, “trabajo duro”, “equilibrio” y “felicidad” ficticias, de corto plazo.

Pero aguantaban…

Buscaban la manera de no hacer caso a todo lo que les decían.

A pesar de analizar el porqué de las críticas hacia ellos, no encontraban sentido a estas.

Sabían que lo que estaban haciendo, ese sueño imposible, era lo correcto y era para lo que estaban hechos en esta vida.

Nunca se rindieron y siguieron hasta el final, sin importar lo que pase.

No se contentaban con ser personas comunes, querían destacar, querían ser algo más.

Sabían que lo común no era sinónimo de bueno.

Tomaban Sacrificios

Estas grandes personas dejaban muchas cosas de lado para dedicar más tiempo a sus sueños.

Las ganas que tenían para lograrlos eran tan fuertes que superaban sus ganas de dormir, sus ganas de divertirse, sus ganas para muchas cosas que normalmente hacemos día a día.

Esto llevaba a un desequilibrio en su vida en muchos casos, que aceleraba el proceso pero que a la larga traía consecuencias.

En los tiempos de ahora, con el conocimiento de ahora (que desde hace mucho existió, pero al parecer, recién se está haciendo “popular”), uno se puede ajustar para que no sea así, para mantener el equilibrio.

Concuerdo en remplazar horas de ocio, y un poco las de sueño, dependiendo de la situación.

Pero básicamente se trata de mantener un buen horario y organizar bien nuestras prioridades.

El punto es que esa motivación era tan fuerte que nada podía detenerlos.

Vencieron el Miedo, la Pereza y las Excusas

Si tú desde un comienzo hubieses hecho lo correcto en los momentos en que sentías miedo, flojera o cada vez que las excusas aparecieron en tu cabeza.

¿Dónde estarías hoy?

¿Qué habrías logrado hasta el momento?

Ellos lo hacían.

Tenían miedo, muchas veces, pero lo enfrentaban y salían adelante.

La pereza y las excusas aparecían en su cabeza, pero no duraban mucho. Su sueño, su motivación, era mucho mayor.

Lograron darse cuenta que esas solo eran cosas imaginarias, pensamientos que podían moldearse y vencerse para así seguir con su deber.

No fue cuestión de una noche el vencer estos obstáculos.

Fue necesario dedicarse día a día para hacerlo.

Con pequeños pasos, con pequeños logros, fueron conquistando estos problemas.

Dedicaron tiempo a Pensar

Cada vez que tenían un problema, no lo dejaban para más tarde o lo ignoraban.

Se tomaban su tiempo y pensaban en él.

En qué había pasado y cómo podían hacer para resolverlo.

No solo cuando tenían problemas sino también en momentos aleatorios.

Se ponían a pensar en ellos mismos, en la vida, en sus sueños.

Se automotivaban para que sus ganas crecieran aun más.

Pensar les traía lucidez, nuevas ideas y muchas soluciones, tanto como nuevos problemas para resolver y así seguir creciendo.

Se Enfocaban en lo que hacían

Estas personas no hacían miles de cosas a la vez.

Sabían que al hacerlo, avanzarían muy poco y terminarían por dejar de lado muchos de sus planes.

Sí hacían muchas cosas, pero una por vez.

Cumplían sus metas de acuerdo a la prioridad de estas y avanzaban de una en una.

Se concentraban y daban todo de sí en una meta para hacerla muy bien. Luego, pasaban a la siguiente.

Se Educaban constantemente

Nunca dejaban de aprender.

Tanto de su pensamiento, como de los libros, de otras personas y de las demás fuentes de información, aprendían y aprendían.

Así, encontraban nuevas y mejores formas de hacer sus cosas.

Su crecimiento era mucho mayor gracias a que se educaban.

Planificaban sus ideas

Estas personas constantemente tenían ideas, grandes ideas.

De no tener un lugar donde anotarlas y clasificarlas para poco a poco ponerlas en práctica, hubiesen perdido muchas de ellas.

Llevaban sus planes a la Acción

Todo pensamiento e idea aprobada, la ponían en práctica.

Transformaban lo que ocurría en su cabeza en algo real, no lo dejaban en un tal vez, o en un qué sería.

Tomaban Riesgos

Sabían que para lograr muchos de sus sueños, tendrían que tomar riesgos.

Dado a que su motivación y sus razones para lograrlos eran más grandes que sus excusas y que los obstáculos que podrían haber en el camino, los tomaban.

Es así como estas personas llegaron a ser grandes, como llegaron a ser recordadas como nosotros las recordamos.

¿Te imaginas que todos siguiésemos estos hábitos en nuestra vida?

Yo creo en un mundo donde cada persona es libre, donde cada persona respeta a los demás, donde cada persona decide la felicidad de su presente y su futuro, y recibe la educación necesaria para saber qué hacer y así aportar su granito de arena para hacer de este, un mundo mejor.

Si tú crees en un mundo así, sigue tu pasión, empieza por un camino, encuentra la mentalidad para disfrutar de la vida desde ahora, mantén un equilibrio, y ayuda a que los demás logren lo mismo.

AHORA es el momento…

Ponte a pensar en tu situación y toma las decisiones que necesitas para encaminarte hacia tus sueños y lograr lo imposible.

Jean Cocteau
Como no sabían que era imposible, lo hicieron
Jean Cocteau

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