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Justo las excusas del demonio se me vinieron a cruzar antes de hacer este artículo, quise procrastinar pero no.

Sabía que ya tenía que escribir algo aunque no tenía idea de qué (primera excusa).

Me puse a buscar en mi correo temas que los miembros de la comunidad me habían pedido y me interesó este… la procrastinación.

De ahí, abrí el wordpress de mi sitio web, clickee en nueva entrada y con la página en blanco no sabía cómo empezar (segunda excusa).

Entonces, busqué por internet unos 10 artículos y videos al respecto para tener ideas y poder hacer algo de buen contenido. Saqué lo que me pareció más importante y lo puse todo en un word.

Ahora con tantas ideas mezcladas debo empezar a darle forma y sentido a este artículo pero no sé bien cómo (tercera excusa).

Bueno, ya que lo empecé a escribir, ya que vencí con pequeños pasos una a una esas excusas con soluciones productivas que me lleven a resolver la tarea en cuestión, logré no procrastinar ni postergar esta tarea.

Estrellita para mí (foreveralone).

Dejando de hablar tanta cojudez vamos al tema por el que estás aquí.

Primero un poco de cultura

Procrastinar:

  • Acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.
  • Es el sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente sin tener una fuerza de voluntad para concluirla. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro idealizado, en que lo importante se vuelve urgente.

Hablemos de cuando éramos monos

Bueno, no monos, sino en esa época en la que vivíamos en cuevas semicalatos y eso… tú me entiendes.

En esos tiempos las “personas” solo hacían las cosas cuando eran demasiado urgentes (tenían hambre, sueño, ganas de placer, ganas de ir al baño, evitar que los maten, etc.) y hacían cosas “divertidas” o para pasar el rato en los momentos de tranquilidad, no hacían muchas cosas importantes pero no urgentes cosa que en nuestros tiempos es vital.

Más o menos hemos arrastrado un poco esa tendencia a la actualidad.

La Actualidad

Los trabajos, las tareas, las cosas difíciles, tediosas, pero importantes, las hacemos muchas veces a última hora.

Justo cuando después de postergar y procrastinar, (por hacer cualquier otra tontería que te dé gratificación inmediata) eso que tenías que hacer se vuelve urgente (porque sabes que habrán consecuencias si no lo haces), se despierta una voz en tu mente que te dice:

“Oye [email protected], si no haces esto YA la vas a pasar mal, así que comienza de una vez o vas a terminar de fumón por las calles”.

Ahí es cuando por arte de magia todas las excusas desaparecen y terminamos haciendo lo que teníamos que hacer en tiempo record. Pero no tan bien como lo hubiéramos podido hacer con el verdadero tiempo que teníamos para ello (si es que llegamos a acabarlo o si quiera hacerlo).

Este tipo de procrastinación la podemos llamar:

Procrastinar con Fecha Límite

Donde esperamos a última hora (a la fecha límite) para hacer lo debido.

Usualmente, como dije, con resultados mediocres y eso, si es que no nos rendimos antes, no hacemos nada y malogramos todo jodidamente.

La solución para esto no es ni fácil ni difícil, pero funciona y debes ponerla en práctica siempre para que se vuelva un hábito y te sea más fácil cada vez.

Solución

La mejor manera de resolver este tipo de procrastinación es romper el ciclo desde el inicio.

Una vez sepas que tienes un trabajo que hacer, sea para cuando sea, debes ser consciente cuando surja el deseo de procrastinar.

Cuando surja ese deseo haz que tu ángel mental de la guarda te diga: “estás a punto de cagarla”.

Entonces, consciente de ello, piensa rápidamente en cómo te sentirías una vez termines eso que tienes que hacer. Y piensa en la recompensa que te darás una vez acabes (comer un helado, jugar, lo que sea).

Luego, mientras sigues pensando en lo que tienes que hacer, antes de que te venga el dolor de cabeza, piensa que eres un cohete de la NASA y estás a punto de despegar.

Visualiza la cuenta regresiva desde el centro espacial de tu cerebro: 5… 4… 3… 2… 1… MUÉVETE!

Da un simple primer paso, que no te cueste nada hacer.

Ejemplos:

  • Si tienes que ir al gimnasio el primer paso sería alistarte y ponerte la ropa deportiva con la que vas.
  • O si vas a escribir un artículo en tu blog, abre tu página y haz click en “nueva entrada”.
  • Si tienes que estudiar agarra tu cuaderno, libro, apuntes, computadora, etc. Y ábrelo en donde debas empezar.
  • Si vas a grabar un video, saca tu cámara y ponla en posición.

Una vez dado el primer paso lo que debes hacer es seguir dando pequeños pasos que te lleven más y más a realizar tu actividad.

Así la presión y el estrés (como a mí ahorita que estoy escribiendo esto) se irán, y entrarás en el estado de flow, el estado en el que no te cuesta nada hacer lo que haces simplemente lo haces.

Y ya, eso es lo que debes hacer.

Esto anótalo, pégalo en tu pared, en tu oficina, donde sea. Pero tenlo presente hasta que se te vuelva un hábito y ya no tengas que ni recordar cada paso.

Resumiendo

El ciclo es:

  1. Tienes un trabajo o cosa que hacer
  2. Surge el deseo de procrastinar
  3. Despiertas conscientemente a la voz que te dice “estás a punto de procrastinar, no la cagues”
  4. Piensa en cómo te sentirás cuando acabes y en la recompensa.
  5. Haces la cuenta regresiva para dar el primer paso: 5, 4, 3, 2, 1 y MUÉVETE
  6. Das el simple primer paso
  7. Das el segundo simple paso y pasito a pasito llegas a empezar a realizar tu actividad prioritaria y entras en el estado de flow hasta finalizar o hasta donde planeaste llegar por ese día.

Entendiendo el Procrastinar

Nosotros procrastinamos porque preferimos mil veces recibir pequeñas recompensas al hacer estupideces que nos distraen debido a que las recibimos prácticamente al instante y eso nos satisface PERO solo por ese momento.

En cambio, si pensamos un poco, la satisfacción que tendríamos por hacer lo que debemos hacer PRIMERO, sabemos que será MUCHO mayor.

Piénsalo así:

Si te diviertes, te distraes y procrastinas te sientes bien en ESE momento solamente y luego te sientes una mierda por no haber hecho lo que tenías que hacer y al postergarlo mantienes la presión y el estrés de que tienes que hacerlo y al final sientes que no disfrutaste realmente nada de tu día por ello.

En cambio si haces lo que tienes que hacer primero y después te diviertes y te distraes, te sientes bien, te quitas la presión de encima y podrás irte tranquilamente a dormir diciendo “Hoy fue un gran día“.

¿Entiendes la diferencia? Si no, lee de nuevo hasta que entiendas o me mandas un correo.

Ahora, hay otro tipo de procrastinación que es más jodida porque no tiene fecha límite y no sabemos cuándo darle la debida importancia y urgencia.

Esta procrastinación se da cuando queremos lograr nuestros sueños, proyectos personales, cuidar nuestra salud, etc.

A esto lo llamaremos:

Procrastinar con Fecha Incierta

Hay cosas que queremos hacer pero no sabemos cómo ni cuánto tiempo nos llevaría por lo grandes o desconocidas que son para nosotros.

La mayoría son a largo plazo.

Lo único que sabemos es la meta final (ahorrar tanto dinero, comprar una casa un carro, invertir, mejorar nuestra salud, llevar a cabo tal proyecto, vivir tal sueño, ser tal cosa, etc.)

A veces tenemos cierta idea al respecto de qué hacer pero como no tenemos la certeza ni sabemos todos los pasos no hacemos nada o avanzamos a medias cada cierto tiempo y luego lo dejamos (procrastinar, procrastinar…)

Para este tipo de casos puedo sugerirte estos pasos a seguir:

Investiga e Infórmate

Busca información referente a eso que quieres hacer y cómo se puede hacer.

Estudia al respecto, aprende todo lo que puedas, toma nota y ordénalas para que tengas una guía a la mano completa.

Planifica

Ahora que sabes más o menos cómo hacerlo (lo que no sepas con certeza en el camino lo resolverás) debes determinar en cuánto tiempo hacerlo.

Para ello debes planificar. Dependiendo de la magnitud de la cuestión puedes dividir tu meta en metas anuales, mensuales, semanales y diarias.

Todo eso referente a planificar lo aprendes aquí:

Una vez termines tu planificación ya tendrás fechas límite para cada cosa así que solo queda seguir los pasos arriba de la Procrastinación con Fecha Límite.

Y… finito kaput

Solo te digo, deja de ser un mono que busca gratificación inmediata dejando lo importante para el final y conviértete en una persona que toma decisiones racionales, logra sus metas y siente verdadera satisfacción día a día.

No es fácil, tampoco difícil, realmente es cuestión de que quieras hacerlo.

Como decía mi abuelo, tu abuelo, tu mamá, etc: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Ahora que terminé mi artículo, ya acabé por hoy y me voy a hacer estupideces 🙂

Espero haberte ayudado nos vemos!

 

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Por | 2017-11-06T14:10:50+00:00 30 de octubre del 2017|Inteligencia|3 Comentarios
  • Martin Choquecahua Alán

    jaja thanks Jorge, ahora entiendo mejor; la forma en que haces tus artículos son fáciles de digerir 🙂

  • Annie Puentes Hopp

    Simplemente Gracias!